domingo, 28 de julio de 2013

Historias de mastitis.

Ahora que estoy rotando en la eco de mama pasan por mis manos, muy de refilón, algunas historias de lactancias.

El otro día le hice a una chica un control por una mastitis complicada. Ya no se veía absceso, pero me contaba la chica que aún le dolía y le supuraba por donde le hicieron el drenaje. Hablando con ella, me contó que todo empezó cuando destetó a su niña, que ya tenía un añito.

-Me dieron las pastillas, pero se me hincharon mucho mucho los pechos. Me dolía un montón. Y luego ya me dio la fiebre.
-Pero ¿no te sacaste nada de leche?- le pregunté yo.
-Pues no.

No quise indagar más porque no vi a la chica muy receptiva y tampoco sé cómo se hace el destete con pastillas. Pero me pareció que esta chica había tenido una mastitis brutal a consecuencia de una ingurgitación no tratada. Una faena, vamos.

No sé los motivos que la llevaron a destetar así a las bravas, y tampoco sé si en el centro de salud le aconsejaron que no se sacara nada de leche o es que ella fue así de bruta. Pero historias como ésta las escucho con relativa frecuencia, y son un ejemplo de lo poco que sabemos de lactancia en general.

Otro ejemplo. Hace casi un mes llegó otra chica. La mandaban porque se palpaba un nódulo. Estaba dando el pecho también a una niña de alrededor de un año.

-Ya no me noto el bulto- me dijo- parece que al final era una mastitis. Es que no sabía que había que hacerse masaje, me lo dijo una amiga. Y al final, con el masaje y los antibióticos se me ha quitado.
-Me alegro.
-Pero ya estoy preocupada, porque es la segunda que tengo.
-No te agobies, es más frecuente de lo que parece. ¿Te han hecho cultivo de leche?
-...mmm, no.
-Pues si te diera otra vez, pídele a tu médico que te lo haga.
-Bueno, es que mi ginecóloga me ha dicho que si me da otra vez, ya voy a tener que destetar.

Aquí hablé antes de pensar, con la sangre caliente empujando mis palabras.

-Pues eso NO es así.

Se me quedó mirando. Igual que mi compañero, que estaba sentado a mi lado (me temo que la fama de loca de la teta ya no me la quita nadie...) 

Pero es que no lo pude evitar, porque estas cosas me tocan la moral. Después intenté moderar mi argumento.

-Lo que quiero decir es que no es la única opción. Si las mastitis no están complicadas, ni son por algún bicho raro, no tienes por qué. Otra cosa es que tú quieras destetar, claro, porque estés cansada o molesta.
-Bueno, yo no quiero destetar.
-Pues entonces no es imprescindible que destetes. Mira, aquí cerca hay un grupo de lactancia. Esta es su dirección. Pásate por allí, que son muy apañadas y te pueden informar mejor.


Después me arrepentí un poco del rollo que le había soltado. Porque no era el sitio y el momento. Y porque nuestra relación con los ginecólogos es muy buena y tengo miedo de lo que esta chica le pueda decir a su gine cuando vaya con los resultados. Espero no haberme buscado un problema. 

En fin, que me temo que los problemas de lactancia siguen un poco huérfanos en el sistema público de salud. O te toca un profesional que sepa del tema o te toca buscarte la vida. Una pena. 

3 comentarios:

  1. Buen, como minimo por suerte hay asociaciones de lactancia en casi todos los pueblos... Menos mal d ellas!! Jeje.

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  2. Pues yo creo que has hecho muy bien, porque por el camino que iba iigual dejaba la lactancia sin ella quererlo. Espero que tus colegas, en lugar de tomarlo a mal, se den cuenta de que sería positivo actualizarse y reciclarse acerca de ese tema.
    Saludos!!!

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    1. Estoy con las dos; probablemente nadie le había dicho que no había necesidad de destetar hasta ese momento. Así que no te sientas mal.
      Y la otra chica ve a saber si destetó a lo bruto también por falta de información.

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