miércoles, 19 de junio de 2013

Cómo no ser un padre ÑOÑO.

"Post no patrocinado que si gano será bien remunerado. Ata Arróspide regala su libro dedicado a quién le haga la crítica más demoledora y divertida. Con un par."

La desmadrosa ha organizado un concurso. Consiste en hacer una crítica "destructiva" de un capítulo de este libro: 



Como la marca me gusta (Juanito tiene varias camisetas), criticar también me gusta, (sobre todo desde el anonimato, jejeje), y ganar una de las chequeras que se sortean me gustaría aún más, pues me he animado. Aquí os dejo mi crítica:


Estimado escritor, siento decirte que eres un ñoño. Un ÑO-ÑO. Un ñoño encubierto, que va por la vida dándoselas de Noñoño, presumiendo con los colegas en plan: “eh, tío, mira qué moderno soy, que no visto a mis hijos de color pastel ni con trajecitos de piqué. Soy un padre Noñoño, ¿a que molo?”

Pues no, no molas.

Porque en el fondo eres un ñoño encubierto. Te haces el Noñoño para sorprender, romper y vender. Pero amigo, la ñoñería no está sólo en el vestir. Y por muchas camisetas chulas que le pongas a tu niño (porque las camisetas son chulas, eso sí) se te nota la ñoñería. ¿Que por qué digo esto? Te puedo dar unas cuantas razones:

1. ¿Qué clase de persona evita usar la palabra CAGAR? No me digas, seguro que también eres de los que no se tiran pedos delante de su mujer. Ñoño.

2. ¿Que el baño es un refugio secreto para descansar de los niños? ¡Jajajajajajajajajajajajajajajajajaja! Ayy, espera que tome aire…ya puedo seguir:

¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!

3. ¿Que intentemos evitar cagar con el niño en brazos? Te estás delatando tú solico. Esto es un consejo para ser padres Ñoños. O para padres imaginarios. Porque en el mundo real, muchas veces no nos queda más remedio que usar el baño con el niño observando.

Y cuando eres un verdadero padre Noñoño, hasta puede tener su gracia. Por ejemplo, cuando mi marido va al baño, el niño se suele ir detrás. A observar cómo planta un pino. El padre le pone caras de estreñido y el niño le imita. Y se echan unas risas. Eso sí es ser Noñoño.

¿Sigo? Mejor lo dejamos así, que no quiero avergonzarte más. Suerte con el libro, pero a mí no me engañas. Ñoño, más que ñoño.

5 comentarios:

  1. ¡Genial! :P sólo acuérdate de que tienes que incluir la frase al principio del post (ya sabes ñoñerias de la mecánica pero para que participes con todooo). La frase es “Post no patrocinado que si gano será bien remunerado. Ata Arróspide regala su libro dedicado a quién le haga la crítica más demoledora y divertida. Con un par.”
    Para que la gente sepa de que va la crítica jajaja un besote desmadroso

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    1. ¡Gracias, guapa! procedo a editar.
      Un abrazo.

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  2. Respuestas
    1. Gracias, guapa! Y anímate tú, que es divertido y puede haber suerte. ¡Besos!

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  3. ¡¡Pero como os gusta!! Con qué soltura, chispa y naturalidad os sale lo de criticar. No sé si alegrarme por la calidad de tu participación, o si meterme en el baño, y esta vez para no salir JAMÁS.

    En cualquier caso gracias por los piropos a las camisetas ;-)

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