martes, 27 de noviembre de 2012

HUELGA MIR ANDALUCÍA

Que un residente es el último mono del hospital no lo duda nadie. Se refleja de siempre en un sueldo ajustado. Más que ajustado. Vale,  digámoslo: un sueldo por debajo de los 1000 euros.

-¿Cómo?

Lo que oyen, señores imaginarios que me saco de la manga para montarme una conversación ficticia y darle vidilla a este post. Mi sueldo base neto es de 890 euros. Por una jornada laboral como la que tienen muchos otros empleados públicos, de 8 a 3, de lunes a viernes.

-Ah, pero es que con las guardias sube bastante el sueldo.

Me da igual. Vaya argumento. Si un carpintero trabaja 15 horas al día, también tendrá mejor sueldo.  Eso son horas extras. Lo que cuenta es que mi sueldo base por un horario "normal" (que sé que hay muchos otros que trabajan más horas) es muy precario. Al menos teniendo en cuenta el esfuerzo y los años de estudio para llegar hasta aquí, y la responsabilidad que tenemos todos los médicos (aunque estemos en formación) en nuestro trabajo diario. Además, que si tienes algún problema de salud que te impida trabajar de noche, o si estás embarazada, o si sencillamente te mata hacer turnos de 24 horas seguidas (que también tiene tela, pero eso lo dejo para otro post), pues puede que no hagas guardias, al menos no muchas, con lo que tu sueldo seguirá siendo una caca.

Por eso si ven en las noticias algo al respecto de la huelga de los MIR andaluces, antes de pensar "qué peseteros", recuerden cuál es nuestro sueldo base. 

Por suerte para los gobernantes, la mayoría de mis compañeros tienen juventud (yo no tanta), ilusión y mucha vocación. Así que somos un colectivo bastante sufrido. 

-Se nos quitó la paga extra de Navidad como a todos los funcionarios. Vale, arrimemos el hombro. 

-También se decidió bajarnos un 10% del sueldo correspondiente a la hora de guardia. Bueno. 

-Cuando se aprobó la medida de ampliar la jornada laboral a 37,5 horas semanales, se despidió a adjuntos y a otros se les redujo el sueldo y la jornada a un 75%. Esto ya empezó a fastidiarnos, porque comenzó a aumentar la sobrecarga asistencial, con el consiguiente uso y abuso de los residentes para "cubrir huecos" y con el deterioro de nuestra "tutorización" y adecuada formación.

Ilusa de mí, yo pensé que esta medida no nos iba a afectar, pues tal vez nos harían venir a trabajar un par de tardes al mes. Y esto nos perecería bien. Total, si ya lo hacíamos. Que esta tarde hay una operación súper chula que no vas a volver a ver en la vida. Pues te quedas. Que mañana tu adjunto está de guardia y no tiene residente, pues a lo mejor te vienes a echarle una mano. Que mañana tienes que presentar un par de casos en la sesión de tumores, pues te quedas otro rato a prepararlos. En fin, mil cosas. 

-Pero no, la Junta decidió que la ampliación de la jornada al residente se iba a transformar en... "tachán": quitarnos el dinero correspondiente a 10 horas de guardia. Y ya se nos inflaron las narices del todo. De hecho no creo ni que sea legal. La hora de jornada ordinaria se paga a unos 6 euros. La hora de guardia está en torno a los 13 euros los fines de semana. Míralos qué listos. Y qué tontos deben de pensar que somos nosotros. 

Seamos claros. Es por dinero, pero también por dignidad. 

martes, 20 de noviembre de 2012

Alergia al huevo

Mi Juanito es alérgico al huevo. 

Nos hemos dado cuenta tarde. En parte porque soy una madre desastre que no supo interpretar algunas señales previas; y en parte porque es una alergia leve y sólo ha sido "visible" cuando le hemos dado tortilla. 

He de confesar que el que se dio cuenta fue mi Santovarón, un día que el niño tomó un trozo de tortilla de espinacas. Como no lo teníamos del todo claro, al día siguiente le hicimos para cenar una tortillita y nos sentamos a observarlo con atención (come solo, no consiente que le demos nosotros). Se la comió con ganas, pero al minuto empezaron a aparecerle unas manchitas rojas alrededor de los labios y se empezó a rascar la lengua. A los 3 minutos se le había quitado, pero yo ya me quedé acojonada, con la palabra anafilaxia bailando en mi conciencia.

Cosas raras de la mente, lo primero que pensé es que el niño no podía comer bizcocho. Enseguida me centré y comencé a echarme a mí misma una bronca mental por hacer "experimentos" con mi niño, por no haberme dado cuenta antes y por no tener un botiquín "en condiciones" en casa. Y  me fui a la cama toda "rayada", montándome películas de horror con situaciones de emergencia vital, con carreras al hospital, salas de RCP, y la mamá desastre histérica en bata y zapatillas gritando sin parar: 

-"¡adrenalina, adrenalina, que alguien le ponga adrenalinaaaa!"

Como yo soy muy de extremos, esa misma noche le pedí cita al niño con la pediatra y me puse a leer un poco sobre el tema. Y al día siguiente ya tenía una jeringa de adrenalina precargada en casa y había intentado hornear un bizcocho sin huevo (que todo el mundo sabe que para un alérgico los bizcochos son básicos).  Por supuesto, no me salió bueno a la primera. Ni a la segunda, ni a la tercera... en fin, que tengo tema para otro post.

Hoy por fin el alergólogo nos ha confirmado la alergia con un prick test. Parece que es leve, y lo más probable es que desaparezca con la edad. Pero me ha recomendado que lleve siempre la adrenalina por si acaso (al final no soy tan tan exagerada) y que el niño no tome nada de huevo. Bueno, me ha explicado que el proceso de horneado desnaturaliza la proteína, así que, si no le cae mal, sí que puede comer galletas. Y bizcocho, claro.




martes, 13 de noviembre de 2012

DIARIO DE LAGORDA: El sueño (o la falta de él).


Lagorda nos ha salido madrugadora. Suele despertarse alrededor de las 9. Abre los ojos y se pone a cogerse las manos y a mirarlas con mucha atención. Es frecuente que amanezca en nuestra cama, así que también se entretiene manoseando el nórdico.

A media mañana se suele echar una siestecita, así que aprovecho que echan Caillou a las 10:30 para silenciar a Juanito un rato (le encanta Caillou) y dormirla en el carro. Sí, de momento es como mejor se duerme, echándola al carro y dando paseos por el pasillo, pasillo arriba, pasillo abajo. Digo "de momento" porque ha ido evolucionando en ese sentido. Antes se quedaba dormida enseguida con sólo darle el pecho. Un gustazo. Eso ya no me sirve, no sé muy bien por qué. Después hubo un tiempo en que se dormía dando paseos con ella en brazos, pasillo arriba, pasillo abajo. Pero conforme ha ido creciendo también le cuesta más, además de que mi brazo y mi espalda se resienten por el peso. Así que ahora mis métodos de elección son dos: el carro y el portabebés. A ver lo que me duran.

Llevamos unas semanas en que además le cuesta trabajo coger el sueño nocturno. Se pone penosilla, se restriega los ojos y al final llora. He intentado cogerle el ritmo para adaptarme a él, para ir estableciendo una rutina.  En general, empieza a dar muestras de sueño alrededor de las 8 de la tarde. Hubo unas semanas en que me la llevaba a la cama, me tumbaba con ella y la dormía al pecho. Pero, como decía antes, últimamente no nos funciona, así que pruebo en el carro o con el portabebés. El problema es que se despierta con facilidad, se pone a llorar y vuelta a empezar.  Así que me puedo pasar casi dos horas relajándola y ayudándola a coger el sueño. A veces me desespero mucho; a esas horas estoy cansada  y se me agota rápido la poca paciencia que tengo. Es que no entiendo por qué le cuesta tanto, si de recién nacida se dormía ella solita sin un ruido…

Durante la noche se despierta cada 3-4 horas. Casi siempre tenemos suerte y sigue durmiendo tan ricamente después de mamar. Pero últimamente es frecuente que se quede despierta y se ponga a hacer gorgoritos o a repasar las vocales. Nosotros nos reímos por no llorar, porque además es que la fresca se parte de risa. Tan chica, a las 5 de la mañana, descojonada y armando follón. Le va la marcha.

Al final, con tanto Ahhh” y “Ohhh”, acaba despertando a su hermano (duerme en el cuarto de al lado), que se pone a gritar : 

-"¡papaaaa, mamaaaa, papaaaaa... sheshe!”. 

Traducción: papá, quiero un biberón de leche, y no voy a dejar de gritar hasta que te levantes y me lo des.

Un show.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Mis pequeños desastres


Mi sobrenombre bloguero no está elegido al azar. No señor. Los desastres domésticos y yo somos viejos amigos. Aunque ya cada vez me suceden menos. Sobre todo desde que convencí a mi Santovarón de que contratáramos ayuda doméstica, más conocida por esta casa como LaChari. Sólo viene unas horillas a la semana, pero oye, nos ha arreglado de un plumazo de plumero la mitad de los problemas conyugales que teníamos.

A lo que iba. Que a mí lo de ser ama de casa… como que no se me da bien. Por ejemplo, algo tan sencillo como hacer un bizcocho. Cuando estaba pensando en comenzar el blog, mi Santovarón me sugirió con un poco de sorna que me llamara mamá bizcocho.  

Me explico: no sé por qué extraña razón un día, estando embarazada de 8 meses, me dio por empezar a hacer bizcochos. Vale, uno de los motivos es que me gustaba comérmelos después. Además, que los podía hacer a mi gusto; es decir, con mucho chocolate.

El caso es que no me salían. Mira que la receta era la del yogur, que más sencilla no puede ser. Pues nada, no me salían. Al principio subían bien, pero cuando apagaba el horno se bajaban y se quedaban hechos un plomo, una masa cruda incomestible que acababa en la basura. Bueno, sí que me comía la parte del chocolate, que no lo iba a tirar. Y como aquí servidora tiene su poquillo de amor propio, cada día hacía un nuevo intento. Lo probé todo: menos temperatura, más temperatura, más tiempo, batir las claras a punto de nieve… pero nada. Hasta que un día, después de haber agotado cantidades ingentes de huevos, azúcar, yogures y la santa paciencia de mi Santovarón, caí en la cuenta de que no les estaba echando levadura. 



PD: Por cierto, la tarde que me puse de parto estaba terminando un bizcocho. Ese sí que salió bien, estaba muy rico. Pude probarlo al día siguiente, con mi gorda ya en brazos. 

martes, 6 de noviembre de 2012

Juanito y Vivaldi


A mi Juanito siempre le ha gustado la música. Desde que empezó a ponerse de pie, ya bailaba cuando escuchaba alguna canción que le gustara. Como el "Hockey Pockey" del canal BabyTV. Agarrado a la silla o a otro mueble, dejaba los pies fijos y subía y bajaba el culo, como haciendo sentadillas. La primera vez que lo hizo delante de mis suegros le aplaudieron entusiasmados; casi le hacen la ola. Así que el niño se pone a bailar siempre que tiene público agradecido. Que es casi siempre.

Cuando ya se soltó a andar incorporó un nuevo paso: el movimiento de girar el tronco, con los brazos extendidos, como quien hace ejercicios de cintura (¿será que va para monitor de aerobic?).

También tiene un pianillo eléctrico con multitud de melodías ritmosas grabadas. Es uno de sus juguetes favoritos. Va pasando de una a otra y bailando las que le gustan con su sonrisilla pícara plantada en la cara.

Los cantajuegos, por supuesto, le encantan. Como a todos los niños. Y nosotros estamos hasta las narices del "tallarín" y del "burrito Pepe". Como todos los padres.

Pero nuestro último descubrimiento ha sido la música clásica. Cuando vamos en coche a la ciudad tenemos una hora de trayecto. Lagorda, por suerte, se queda frita al minuto de ponernos en marcha. Pero Juanito no siempre se duerme, así que va escuchando la radio con nosotros. El otro día pusimos un CD de música barroca que tenía mi Santovarón por ahí y ¡oh, sorpresa!, al niño le encantó. Cuando acabó la primera canción empezó a decir: máh, máh (léase más, más en andaluz de niño de 20 meses).

Pero la sorpresa mayor estaba por venir. Cuando empezó a sonar el primer movimiento del Invierno de Vivaldi, Juanito se volvió loco. Empezó a mover la mano como un poseso intentando llevar el ritmo, entusiasmado. Yo me partía de risa, mientras sacaba presta el móvil del bolso para inmortalizar el momento. Al minuto ya había wasapeado el genial vídeo a toda la familia, para divertimento general.

Las abuelas ya han sentenciado que este niño “tiene mucho talento” y coinciden en que el niño va para director de orquesta, “por lo menos”.  Y que qué estoy esperando para matricularlo en el conservatorio.


Aquí podéis escuchar el fragmento del que estoy hablando. En cuanto la reconoce, Juanito se queda muy quieto y pasa el primer minuto atento, con su manita levantada en el aire, preparada... hasta que al llegar al minuto 1'15'' se desata la pasión.


 ¿El problema? que ahora no quiere escuchar nada más.  

lunes, 5 de noviembre de 2012

Lecturas: El blog de la Dra Jomeini.






¿Que no sabes quién es la Dra Jomeini? Entonces es que no llevas mucho mucho tiempo navegando por la blogosfera, porque es una bloguera consagrada, de esas que cuando las descubres, te enganchan, y al final acabas leyendo su blog de arriba a abajo, desde la primera entrada a la última. 

Su blog personal tiene de todo: risas, lágrimas, reflexiones, anécdotas maternales, aventuras de quirófano, pacientes entrañables...

Se le da bien escribir y además se nota que le gusta escribir. Tanto, que ha publicado una novela, que yo ya he leído en ebook y que me ha gustado mucho. Se llama El blog de la Dra Jomeini (aunque la prota es un alter ego). Hoy sale la edición en papel. Lo podéis encontrar en grandes superficies y en librerías habituales. Lo edita Tombooktu y lo distribuye SGEL.

Por si no te acabas de convencer, aquí puedes leer las primeras páginas "de gratis"


domingo, 4 de noviembre de 2012

DIARIO DE JUANITO: declaración de intenciones

Este corto post es una pequeña declaración de intenciones y una autoreprimenda: los meses van pasando y no estoy escribiendo nada de Juanito. Y sí, tiene su importancia. Consejo no solicitado para el que quiera escucharlo: escribe un diario de tu hijo. Porque las cosas se olvidan. Mucho. Sobre todo si tus neuronas están agotadas por el estrés y la falta de sueño.

Cuando la niña empezó a gorjear y a sonreir, pensé: "qué linda y qué precoz, Juanito a su edad se pasaba el día llorando"... MEEC, error. Bendita ilusión de primeriza, el año pasado recogí por escrito algunos de los avances de mi niño, al menos durante los primeros meses. Hoy he releído unos párrafos:




Como si leyera algo de nuevas. No me acordaba casi de nada. Dicen que dormir (en concreto el sueño REM) es importante para fijar cosas en la memoria. Pues eso. De nuestros primeros meses, casi nada. Esos pocos párrafos son ahora para mí como un tesoro. Lamento no haber escrito más. Así que, repito: escribe un diario de tu hijo, de cómo te sientes, cuándo empezó a sonreir, cuándo empezó a gatear... En un futuro lo agradecerás. Al menos si eres un poco ñoña como yo.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Paseo temático por la blogosfera: Solidaridad.


Esta semana os voy a invitar a un paseo temático por la blogosfera solidaria.

Un paseo que me ha llevado hasta un proyecto que me ha cautivado. Tanto que ya he contribuido con mi granito de arena. Otro granito de arena es promocionar estas iniciativas, así que allá vamos.

Todo ha empezado después de votar a Cosas que (me) pasan para los premios Bitácoras. En su web he leído a un tal @Kurioso dando su opinión sobre la donación de Amancio Ortega a Cáritas:



De ahí he viajado al post de Kurioso.es, donde plantea su punto de vista tras la indignación despertada por el tweet. Además, propone un movimiento solidario, al que llama: #TodosSomosAmancio. Consiste en calcular tu patrimonio y donar el 0,05% a algún proyecto. Y defiende las causas solidarias por encima de las caritativas. Desde este texto he viajado a unos cuantos enlaces de proyectos solidarios, como:



-la organización savethechildren.


-Y Kiva, el que finalmente me ha enganchado a mí. Se trata de una organización que gestiona préstamos de microcréditos "de persona a persona" para ayudar a pequeños negocios a salir adelante.  

Échales un clic a ver si alguno te motiva. ¿Te animas a donar el 0,05% de tu patrimonio?